La cría de caracoles ó helicicultura.

Toda la información sobre la helicicultura.

Pequeña descripción

La Helicicultura deriva de los vocablos latinos “helix” (tipo de caracol) y “cultivare”(cultivar). Entendemos por helicicultura la cría racional en cautiverio, con fines comerciales, de caracoles terrestres comestibles. Los caracoles aparecen presentes a lo largo de toda la historia de la humanidad, no solo formando parte de su alimentación, sino también como elementos importantes dentro de las religiones, las artes, la medicina y las tradiciones de diferentes culturas de todas las épocas. A principios del siglo XX debido a que la demanda de caracoles y su valor económico era cada vez mayor, algunos pioneros realizaron los primeros intentos de cría verdadera, es decir, controlando todas las fases del ciclo del caracol, incluyendo la producción de crías. Actualmente ya se puede hablar de la cría de caracoles terrestres o helicicultura como una actividad zootécnica reconocida internacionalmente pese a la variedad de sistemas de cría existentes.

Su comercialización, en los países consumidores, abarca la venta en vivo, congelados y en conservas, y también elaborados (cocidos y condimentados), listos para su consumo. Últimamente han surgidos nuevas alternativas como el “caviar de caracol” (huevos curados en salmuera) y el paté de caracol.

“La carne del caracol es muy pobre en grasas del 0,5 a 0,8 %, en comparación con la carne de ternera y la de pollo cuyo contenido en grasa es de 11,5 % y el 12% respectivamente. Es relativamente pobre en calorías de 60 a 80 por cada 100 g, es rica en proteínas de un alto valor biológico de 12 a 16 %, en sustancias minerales 1,5 % aprox. y en nitrógeno 2,5 %. También cabe señalar que en las proteínas que contiene están presentes la casi totalidad de los aminoácidos necesarios para el hombre 9 de 10 y en las proporciones requeridas para la síntesis proteica.” (A.S.E.H. – España)

“La carne de caracol tiene un valor proteico considerable, sales minerales, escasa cantidad de grasa y un 80% de agua, siendo un plato delicioso y nutritivo ( apto para regímenes hipocalóricos, dietas para deportistas, diabéticos, anémicos, etc. ), respondiendo a las nuevas pautas de alimentación para el siglo XXI.”

También se indica su aplicación en la industria farmacéutica y cosmética.